HOLA

viernes, 6 de junio de 2014

DE ELECCIONES, RESULTADOS ELECTORALES Y ABDICACIONES. Notas reflexivas desde una visión a posteriori.


A pesar de la profunda crisis que sufre el régimen de dictadura constitucional, parlamentaria y partitocrática español, del que la alta abstención en las pasadas elecciones al Parlamento europeo, en “España” el 54,14% y en la UE 56.91%, (i), se presenta como claro exponente, esta se da en un contexto de relativa “paz social”, lejos de una situación que pudiera definirse como revolucionaria.

El momento de desapego de la gran mayoría con el sistema en crisis no se corresponde con un auge de la conciencia. Bien al contrario, la cruda realidad nos muestra una sociedad que ha dado la espalda a la libertad, compuesta por sujetos sin calidad ni capacidad reflexiva (ii); algo que parece a primera vista evidente pero que,  aun así, conviene dejarlo afirmado de inicio para orientar la reflexión sobre los temas que nos ocupan.

Respecto a la afirmación de que los procesos electorales, campaña y votaciones, que se acometen en los Estados que se proclaman de “democracia representativa” ,  con   el  parlamento y los partidos políticos como ejes sobre los que se articulan,  son libres en la conformación y en el ejercicio de la voluntad popular, constituye un desprecio por la verdad. La presencia amenazante, coercitiva, del aparato militar y policial del Estado; la ausencia del derecho a deliberar entre iguales; la falta de la imprescindible libertad de conciencia para un aceptable proceso  electivo los vicia de principio a fin y, en todos sus extremos, se dan, cabe proclamar, en el marco de una dictadura política (iii).

Llama la atención que quienes más fe expresan en que los Estados, merece recordar corporaciones de poder cuya espina dorsal la constituyen ejército y policía y en la que además se integran el resto de elites: la judicial y carcelaria, la de altos funcionarios ministeriales, la adoctrinadora (escuela, universidad y medios de “comunicación e información” ), pueden ser “asaltados” en procesos electorales “libres” son los mismos que dan crédito a la “excepción” ahora del parque temático de la izquierda latinoamericana, para con ello acabar, en buena lógica, defendiendo la viabilidad de una transformación “revolucionaria” en “España”; los que seducidos por aquellos experimentos, desde IU a la ahora prominente “Podemos”, propondrán si su necesidad se hiciera perentoria constituir un Frente “Popular” conducente a la III República. De esta manera niegan la lucha política revolucionaria en aras de un reformismo “radical”.   

Un ejercicio de venta de humo para propiciar que el/los Estados en general y el liberticida español en particular, continúen teniendo argumentos para prolongar su existencia y por extensión la del capitalismo en cualquiera de sus variantes estatal y/o privada. Y siguiendo por esa senda hasta ¿por qué no? proponernos la condición consustancial a lo natural de aquellas corporaciones, oponiéndose de este modo a quienes desde el ideario revolucionario expusieron ayer y hoy su carácter eventual, histórico, por tanto extinguible mediante la Revolución.

Claro que este proceder es más fatigoso que el posibilista procedimiento de la “revolución electoral”. Pero es aquélla, aquí, allí, en Venezuela, Bolivia, Ecuador, Brasil... o en cualquier lugar donde el pueblo este sometido a una minoría mandante, la única opción para, no sin enormes dificultades y sin garantías previas de éxito, poner las condiciones para la Democracia, para el autogobierno del pueblo a través de asambleas omnisoberanas.

En el resultado de estos comicios, cabe resaltar el crecimiento electoral de las opciones socialdemócratas de izquierda, en detrimento del desprestigiado PSOE, instrumento durante la mayor parte de las tres últimas décadas del Estado/capital, que da evidentes señales de anquilosamiento y agotamiento. Tal ascenso programado supondría la culminación, con el añadido ahora de una estrella televisiva de cartel como señuelo (iv), de la maniobra orquestada por la facción oficialista del 15M, que contemplaba ya en su arranque la estrategia de incorporar nuevos líderes y fuerzas que, renovadas, gestionaran  la situación de desgaste del régimen de dictadura constitucional, parlamentaria y  partitocrática. Esto es, intentar recuperar la ilusión por la politiquería de los sectores pequeño-burgueses que sirven de sustrato social a la partitocracia (v). Son quienes sueñan volver a los viejos tiempos, bien para recuperar el perdido estatus, bien en la aspiración ilusoria de alcanzar la que disfrutaban aquéllos en épocas de bonanza económica.

Apostar por la destrucción de lo humano es la triste deriva que esta fracción del movimiento ha tomado definitivamente. En la articulación de tal formulación ha jugado un papel determinante el entramado de luchas demandando reformas, la mendicante obsesión de situarse en la oposición defensista a los recortes impuestos por el gobierno, o sea en lo “posible”...  en lo “práctico”. El economicismo cortoplacista en beneficio de la destrucción del sujeto se ha acabado imponiendo.  
    
En el asunto de  abdicación del monarca español (vi), al margen de posibles criterios de oportunidad y estrategia de la elite mandante,  nos reafirma la percepción de que forma parte del contexto general del deterioro de las instituciones estatales, en este caso  de la institución monárquica,  y que ello ha precipitado la decisión.

Sea como fuere, la cuestión de la abdicación del rey está haciendo mover ficha a unos y a otros a derecha e izquierda, al Partido del Estado que diría M. Amorós,  conforme a los intereses de quienes realmente mandan: la cúpula militar-policial-judicial-funcionarial-académica... del Estado español.

Creemos que el encaje de las circunstancias hacen parecer más razonable -aunque el impulso a la propuesta embaucadora del Proceso Constituyente nos dará el real alcance de tal pretensión- desde la visión del Poder, la alternativa de quemar la etapa del ascenso, a lo que la liberticida Constitución del 78 nombra como Jefatura del Estado, del príncipe Felipe; la perspectiva seguirá siendo el recambio a medio plazo de aquella forma de gobierno por la republicana. No obstante, cabe pensar, en buena lógica, que el recurso a aquella formulación más “radical” podría reservarse como pieza de recambio en la gestión de la situación a medio/largo plazo cuando, por el impulso revolucionario de las clases populares, resulte desde la óptica del Poder aplicarlo como cortafuegos programático.

Como gerentes de tal opción contarán, cuando la situación y sus mecenas capitalistas lo requieran, de las fuerzas escoradas a la izquierda del PSOE -socialdemócratas radicales, anarco-estatistas y demás izquierdistas- que ya se han apresurado a hacer méritos con la celeridad de quien está vigilante para desempolvar su vetusto discurso: el de la opción alternativa republicana; revitalizándola, pues ahora se trataría sólo de agitar la bandera tricolor hasta que proceda ondearla en los edificios y palacios donde se albergan los poderes del Estado, como forma de gobierno. Con tal fin, arteramente, utilizan la visión amañada por los “expertos” universitarios, la que alienta el mito de la II República española como plena de bondades en contraprestación a lo favores recibidos, frente a lo que de verdad supuso de agente liberticida, represivo y sangriento (vii).

Estas estructuras partidarias, en definitiva, están en su papel: garantizar la supervivencia del modelo de dominación, si el desgaste “institucional” y los acontecimientos lo propiciara, cambiando la forma para hacer pervivir la esencia: sin alterar la naturaleza y razón de la megacorporación Estado, siempre en continuo crecimiento y con voluntad de poder igualmente en ascenso. Nada más lejos de la verdad.

Estas maniobras para restañar las heridas del sistema nos sugieren una doble vertiente,  en la que creemos debemos movernos quienes apostamos por avanzar hacia la meta de la Revolución Integral. Una produciendo “argumentos verdaderos, imprescindibles para el crucial combate de ideas” (i...), en el centro de la lucha política, en la crítica al régimen de dictadura política que padecemos y bregando con contenidos elaborados con esfuerzo contra las posiciones que operan como agentes del Estado en el seno del pueblo: el reformismo estatista; otra en el plano subjetivo que nos convida a  crecer en  planificada autoconstrucción, previa al mundo de lo político, para  remozarnos como sujetos capaces para la reflexión y el esfuerzo  por la verdad concreta.

Del logro de  la síntesis de ambos planos dependerá nuestro principal anhelo en el que hemos de comprometer todas nuestras capacidades. El de la meta sublime de la Revolución Integral, entendida conforme a la esencia que de ella nos propone  Félix Rodrigo Mora en el artículo ya referenciado sobre la cuestión de la abdicación del rey: “... una remoción total de las estructuras económicas, políticas, mediáticas, neo-patriarcales y educacionales, creando una sociedad libre, sin clase empresarial ni aparato estatal, autogobernada por asambleas y autogestionada, en la que exista libertad de conciencia, donde el sujeto sea libre para ser y autoconstruirse, con ética, valores, estética, erótica y metas, o fines, específicamente humanos..” .
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Notas:

(i) Al respecto del asunto de la valoración del significado de la abstención y demás resultados de las pasadas elecciones europeas recomendamos la lectura del artículo “¿PODEMOS...SALVAR AL SISTEMA? (EL DÍA QUE EL REY ABDICÓ Y EL PRÍNCIPE SE DEJÓ LA COLETA) publicado en el blog de NANIN el pasado 2 de junio. -----------------------------------------------------------------------------http://blognanin.blogspot.com.es/2014/06/podemossalvar-al-sistema-el-dia-que-el.html

(ii) Sobre la cuestión de los sujetos-nada de la modernidad sigue siendo de candente actualidad el texto de Félix Rodrigo Mora “crisis y utopía en el siglo XXI”. maldecap (ediciones) marzo 2010


(iii) Sobre el carácter no-libre de la ficción con la que se embauca al pueblo, las elecciones, cabe recomendar el trabajo de Félix Rodrigo – “El Parlamentarismo como sistema de dominación”, incluido en la obra “Seis estudios” Edit. Brulot- 2010.


(iv) Demoledor y certero respecto del programa de la formación política liderada por Pablo Iglesias es el documento “ PODEMOS: EL NEO POPULISMO IZUIERDO-ESTATISTA DEL SIGLO XXI “ de Karlos Luckas en la entrada al blog “Conciencia, Libertad y Revolución Integral” el 31 de mayo 2014.


(v) Un análisis esclarecedor sobre este asunto en M. Amorós: “Clase media, Partitocracia y Fascismo”. http://es.scribd.com/doc/205601382/Amoros-M-Clase-media-partitocracia-y-fascismo


(vi) De obligada lectura para centrar la posición al respecto es la entrada en el blog de Félix Rodrigo Mora “esfuerzo y servicio desinteresados”: “Ante la abdicación del Rey: Ni Monarquía ni República burguesa, Revolución Integral, publicada el 2 de junio 2014. http://esfuerzoyservicio.blogspot.com.es/2014/06/ante-la-abdicacion-del-rey-ni-monarquia.html


(vii) Veáse para tener una idea al respecto de la represión ejercida por la II República el trabajo “14 de abril: La República de la tortura” publicado “Esfuerzo y servicio desinteresado”. Félix Rodrigo Mora, 8 de abril 2014. -----------------------------------http://esfuerzoyservicio.blogspot.com.es/2014_04_01_archive.html Cita extraída del punto 2 -El desarrollo del factor consciente es la tarea número uno de nuestro tiempo.- de LOS 25 PUNTOS DEL SISTEMA DE CONVICCIONES PARA UNAREVOLUCIÓN INTEGRAL.

martes, 29 de abril de 2014

OTRA PLATAFORMA "SUBVERSIVA" TIPO WIKILEAKS, AHORA EN CASTELLANO.



Teniendo en cuenta que los objetivos de todas estas plataformas son, al fin y al cabo, promover la CREACIÓN de LEYES por parte de los ESTADOS para evitar ciertas prácticas, estamos claramente ante movimientos PRO-SISTEMA, fortalecedores del poder de los ESTADOS, es decir, justamente lo contrario de la subversión que dicen practicar.

 Por lo demás, y pensando en las gentes tan bienintencionadas como ingenuas que se dejan engatusar por estas incitativas, es absurdo e infantil pretender que un ESTADO, realmente, luche contra su propia naturaleza (el control total de la sociedad y la corrupción son dos de ellas). Por lo tanto, dichas leyes, en caso de aprobarse, so pretexto de ir contra las minorías poderhabientes (estatales o privadas) contra las que supuestamente luchan estos "movimientos sociales", en la práctica afectarían más, y como siempre, al pueblo llano. Ejemplos tenemos suficientes, sin ir más lejos las leyes contra la evasión fiscal y la corrupción: son muchas y variadas, y todos sabemos (y bien que nos llenamos la boca con ello) que, a la postre, es la gente de a pie (incluidos los empleados públicos de a pie) la que está sometida y vigilada por ellas. Y cuantas más leyes pida el pueblo, azuzado por estos “movimientos sociales”, más fuerte estará pidiendo CADENAS, para, de una vez por todas, oficializar su, ya de facto, ESCLAVITUD (la mental, la peor de todas) y su irreversible grado de INFANTILIDAD y, por ende, IRRESPONSABILIDAD.

 Si el pueblo nunca es culpable de nada, nunca asume sus responsabilidades (actitud infantil donde las haya), y sólo es víctima... estamos ante un pueblo que implícitamente está admitiendo que siempre debe ser tutelado desde arriba, dada su incapacidad (en tanto que víctima y en tanto que infantil) para decidir sobre todos los aspectos de la organización de una vida en sociedad.  A ese pueblo sólo le queda ESPERAR que “los de arriba” sean buenos con ellos...

Y respecto a esa “espera”, concluyo con un breve texto de Ibn Asad:

Mesianismo moderno: La mentalidad mesiánica se saca de quicio en desesperadas búsquedas profanas de un agente futuro proyectado en la política, la ciencia, la historia, creencias neo-espiritualistas, etc. Porque poco importa cómo se llamen y se definan, los inconscientes mesiánicos modernos comparten algo: creer en alguien o algo exterior que llegará en un futuro más o menos próximo. Entre ellos discuten, se critican y se combaten con dureza. Todos esperan.

Los neo-nazis esperan el regreso de su amado Führer y su batalla final. ¿Qué hacen mientras esperan? Ven partidos de fútbol y pegan palizas a mendigos e indigentes.

Los comunistas esperan el fin del capitalismo y la abolición de las clases sociales. ¿Qué hacen mientras esperan? Consumen, se disfrazan de pordioseros, y nos aburren en las tertulias de bar.

Los transhumanistas esperan “la superación de la condición humana” a través de la tecnología. ¿Qué hacen mientras esperan? Leen revistas de divulgación científica, manosean su iphone, y se atiborran a pastillas para aplacar su miedo a la muerte.

Los ecologistas esperan que la ciencia ambientalista arroje un modelo de producción “sustentable”. ¿Qué hacen mientras esperan? Se jactan de su santidad ciudadana por ir al trabajo en bicicleta eléctrica, darse duchas de dos minutos y pagar el impuesto revolucionario de lo “ecológicamente correcto”.

Los raeliano-ufológicos esperan que llegue un comandante interestelar y les lleve en su nave espacial. ¿Qué hacen mientras esperan? Ven películas de Hollywood sobre marcianitos, se ponen gorritos estrafalarios, y visten camisetas con el mensaje “I want to believe”.

Los miembros de los partidos políticos esperan que su partido llegue al gobierno con su mesías negro, su mesías mujer o su mesías gay. ¿Qué hacen mientras esperan? Ven la tele, leen sus periódicos ideológicos, y opinan sobre nimiedades en sus blogs y redes sociales.

Los new-age esperan la era astrológica de Acuario, la llegada de un meteorito, o el año 2012. ¿Qué hacen mientras esperan? Hablar grandilocuentemente sobre “consciencia” y “evolución” mientras dan la tabarra con las dietas macrobióticas, los cristales de cuarzo y los cuencos tibetanos.

Todos esperan. Todos esperan. Todos esperan. ¿Qué tienen de peculiar estos mesiánicos modernos? Pues que a éstos, además de esperar, les da por hacer el canelo.

sábado, 22 de marzo de 2014

DOS VISIONES SOBRE LOS ACONTECIMIENTOS EN VENEZUELA: LA DEL ANARQUISMO ANTI- ESTATAL/CAPITALISTA Y LA DEL “ANARCO-MADURISMO”.



“Desde Chile se lanza documento para fundar el “anarco-madurismo”[1] es el recomendable artículo publicado en el periódico venezolano de adscripción anarquista, “EL Libertario”, en la edición del pasado 18 de febrero en plena efervescencia de la persistente lucha de amplios sectores del pueblo, significándose especialmente los y las jóvenes estudiantes.

Nos hacemos eco de su contenido y lo tomamos como base para nuestro comentario porque entendemos representa una crítica razonada de los argumentos de quienes desde Chile en este caso, pero extensible al anarquismo de Estado de aquí, alardean de radicalidad libertaria, si bien llegado el momento de posicionarse ante sucesos como los de la lucha popular en Venezuela se muestran “realistas” y pasan abiertamente a defender al Estado venezolano tildándolo de revolucionario, aunque... a fuerza de ser “sinceros” , dirán, que en las revoluciones “existen contradicciones”.

Ocultan, lo que en la práctica les pone del lado de la reacción, la naturaleza y esencia misma del Estado: la de ser una corporación de poder con ansias de incrementarlo indefinidamente y que para ello cuenta con el monopolio de la violencia. De todo Estado, como también el “cívico-militar” según la neo-lengua del chavismo-madurismo respecto al venezolano, o sea militar y populista para quienes realizamos una lectura desprejuiciada de dogmas y propaganda ideológica.

Conforme al credo economicista de los defensores del modelo bolivariano, se nos repetirá machaconamente su carácter benefactor respecto de los humildes en Venezuela, entiéndase dador de dádivas a cuenta de las enormes aportaciones de divisas que el oro negro ha proporcionado al calor de su alto precio en los últimos años. 

Aunque sin pretender hacer prevalecer la cuestión somática de aquel credo al que siempre, conforme a nuestra cosmovisión que trasciende de lo meramente crematístico, opondríamos los objetivos básicamente espirituales de la Revolución Integral, no nos resistimos a puntualizar tales “verdades” en el sentido de que, con todo, quienes han resultado verdaderamente beneficiados por aquella “bonanza petrolera” han sido, como bien señala el texto de Armando Vergueiro, las élites estatales ya comúnmente conocidas como boliburguesía. 

Y, en cualquier caso, la hipertrofia consustancial a todo Estado afanado en sobre-dominar a sus sometidos también lleva aparejados corrupción, derroche e inoperancia. Baste para acreditar esto último, dos contundentes datos: una inflación acumulada en 2013 del 56,2% y un índice de desabastecimiento, según el Banco Central de Venezuela, de un 28 % en Enero de este año 2014 (26,2% en al apartado de los alimentos). Las supuestas bondades del sistema se transformaron, en el devenir de los acontecimientos, en pobreza y miseria. 

Pero, con mucho, no es aquélla la mayor calamidad que soporte este país. La supera la degradación moral que sufre su sociedad, asolada por la violencia delincuencial: en 2013 más de 24.000 homicidios; el 90% sin resolver, según datos del Datos Observatorio Venezolano de Violencia. Una guerra entre iguales fomentada por el Leviatán hobbesiano que denunciara Félix Rodrigo en su artículo “Venezuela ¿Bolivariana o Hobbesiana?”[2] del que ya nos hiciéramos eco en esta misma tribuna tiempo atrás[3]. 

Tenemos el convencimiento de que el régimen despótico bolivariano acabará por sucumbir. También somos conscientes de que su derrota no conducirá necesariamente a la implantación de la Democracia, es decir al autogobierno del pueblo mediante asambleas soberanas en una sociedad libre de sus principales males, el Estado y el capitalismo, con libertad suficiente de conciencia, civil y política. No es una Revolución en pos de aquellos objetivos lo que parece se dirime en las calles de aquel país sudamericano. No hemos de confundir deseos con realidad, pero en cualquier caso si se ha de sostener que es una lucha justa, por tanto merecedora de ser apoyada, en cuanto rebelión frente a la tiranía liberticida. Los pasos en pos de lograr aquel objetivo revolucionario tendrán aún que recorrer un largo tránsito. Nosotros mostramos nuestro humilde, si bien sincero, apoyo pero, claro está, serán los revolucionaros venezolanos quienes, estratégicamente, con ideario y programa, habrán de realizar la aportación decisiva para que finalmente la mayoría del pueblo abrace aquellos ideales.

No procede, por tanto, como hace la izquierda “anticapitalista” y el “anarco-madurismo”, emplear el cliché mimético y encuadrar la confrontación en Venezuela según los parámetros del enfrentamiento de la guerra fría, la tercera guerra mundial disputada en países interpuestos, o sea la confrontación entre bloques de la segunda mitad del siglo veinte USA/OTAN-URSS/Pacto de Varsovia, para con ello tratar de desacreditar, al asimilarlos a mercenarios del imperialismo yanqui, a las y los venezolanos enfrentados a las fuerzas policiales, militares y paramilitares del Estado que les subyuga.

La situación exige de mayor esfuerzo de análisis específico. Es cierto que como en todo conflicto donde entran en juego intereses económicos, políticos y estratégicos imperialistas y, además, se da la circunstancia del carácter clientelar en las relaciones entre aquellos con el país en cuestión, intentan hacer prevalecer sus intereses tales corporaciones estatales y privadas, pero vincular torticeramente a la gran mayoría del pueblo alzado venezolano con éstos supone un insulto a la inteligencia y a la verdad.

En Venezuela, de las grandes transnacionales de la energía la (Chevron; BP; Statoil; Repsol IPF; Total Oil; ConocoPhillips, y ExxonMobil y otras) que funcionan con régimen contractual mixto con PDVSA –petróleos de Venezuela S.A.-, y de las demás corporaciones privadas y “públicas” con intereses en juego como, por ejemplo, proveedores de material bélico y represivo. No deja de llamar la atención, por lo ilustrativo, el caso de la venta de material, sobre todo “represivo”, que el Estado español, antes con el PSOE y ahora con el PP, realiza al venezolano, cabe sospechar que éstos muevan ficha en pos de seguir obteniendo las pingües ganancias que de aquel país extraen, pero en buena lógica, no parece que les interese que la situación desbarre más allá de lo “razonable”.

No obstante, como vemos, ocurre en la actualidad en el conflicto en Ucrania[4], ni los viejos imperios (los consolidados USA/UE/Japón) ni los nuevos (China/Rusia/India y demás emergentes) perderán cualquier ocasión que les sea propicia para desarrollar su influencia geopolítica en cualquier área de interés del globo. Tampoco se ha de infravalorar el papel que en el caso concreto de Venezuela juega un Estado de inequívoca naturaleza fascista como es el cubano, actual proveedor de bagaje ideológico, de infraestructura y conocimientos relacionados con la inteligencia y quizá si la situación continúa deteriorándose con efectivos militares actuando en la propia Venezuela.

Lo dejamos por ahora aquí. Ir más allá en la reflexión excede a las intenciones que llevaron a acometer este comentario, que no eran otras que las de delimitar campos entre las posiciones expresadas por Armando Vergueiro, básicamente consecuentes y por ende pensamos compartibles desde la cosmovisión de la Revolución Integral, de las expresadas por el “anarco-madurismo” concretamente de la FEL, Federación de Estudiantes “Libertarios” chilenos, y por extensión, como se señaló más arriba, del anarquismo e izquierdismo que sostiene similares posiciones estatolátricas en nuestros lares.



[1] “Desde Chile se lanza documento para fundar el “anarco-madurismo”
“En la página web que mantienen los plataformistas chilenos de la Federación de Estudiantes "Libertarios" - FEL, se ha publicado en plan estelar una declaración oficial de esa agrupación, que sin duda pasará a la historia como la piedra fundacional de una nueva y pintoresca versión (o más bien tergiversación) del pensamiento ácrata. Lleva por nombre «Con el pueblo venezolano y contra el golpismo» y amerita que nos ocupemos, así sea brevemente, de las perlas que la adornan: (...)” seguir leyendo en
http://periodicoellibertario.blogspot.com.es/2014/02/desde-chile-se-lanza-documento-para.html
[2] http://esfuerzoyservicio.blogspot.com.es/2013/02/venezuela-bolivariana-o-hobbesiana.html
[3] En “Algunas reflexiones sobre la situación política venezolana. Notas sobre la naturaleza del Estado bolivariano”.  http://elsabiocinico.blogspot.com.es/2013_06_01_archive.html
[4]Para entender la “cuestión de Ucrania” entendemos de recomendable lectura el trabajo “Un análisis geopolítico de la situación en Ucrania. Blog “El emboscado”
http://emboscado.blog.com/2014/02/28/un-analisis-geopolitico-sobre-la-situacion-en-ucrania/

martes, 15 de octubre de 2013

PROSPECCIONES PETROLÍFERAS EN CANARIAS. ALGUNAS CONSIDERACIONES DESDE LA ÓPTICA DE LA REVOLUCIÓN




La defensa del territorio, de lo que podría suponer su devastación por las prospecciones petrolíferas en los fondos marinos cercanos a las costas de las islas canarias de Lanzarote y Fuerteventura, es una justa lucha.

Estas operaciones extractoras de crudo, de producirse, cosa que parece más que probable -actualmente se encuentran en fase de sondeos- en aguas profundas y cercanas a la costa insular es un factor potencialmente gravoso a sumar  a  los  que  ya inciden dramáticamente en la crisis medioambiental que sufre las islas, un riesgo cierto de destrucción del ámbito natural, tal como viene siendo denunciado por distintos “agentes sociales” del archipiélago -Federación Internacional Turoperadores; partidos políticos en el gobierno de la autonomía canaria, CC/PSOE[i]; Cofradías de pescadores, Fundación Cesar Manrique... y movimientos ecologistas de diversas siglas- valedores de más o menos corporativos intereses o sentires, entre los que resulta, como poco, paradójico el que expresan las organizaciones medioambientalistas en defensa de la  “industria turística”, subsector económico enormemente derrochador de energía y recursos naturales, degradante no sólo del medio físico que coloniza sino también, drásticamente, de la esencia concreta humana del personal empleado (y explotado) en laborar a su servicio. 

Dicho lo anterior, deviene ineludible no perder de vista que éste como los otros factores que alientan la crisis medioambiental -sequía, desertización, desforestación, aumento de plagas, reducción de la biodiversidad, prácticas nocivas agrícolas y ganaderas...-, se dan en un contexto sometido a crisis de mayor entidad y transcendencia: las que sufren la libertad –de conciencia, política y civil-, la esencia concreta humana y la civilización occidental[ii]. Su aniquilación en el caso de la libertad, la destrucción programada del sujeto y la hecatombe civilizacional, configuran en los tiempos que corren una crisis de magnitud mastodóntica. 

Sin ponerle coto, de nada serviría -si ello fuera posible-, que no lo es dentro de la lógica de sometimiento y explotación en la que se desenvuelve el Estado/Capital,  preservar indemne el medio natural; algo que le resulta imposible de entender, por lo general, al ya vetusto, residual e institucionalizado movimiento ecologista que, rehén del  método que lo basa todo en la especialización, no concibe otra realidad que la del medio natural; la parte espiritual del humano la obvia en aras de lo meramente somático, siendo en la práctica fuerzas defensoras de lo existente.

Un trabajo, que está concebido bajo esa  orientación, si bien quepa reconocerle el mérito de aportar una descripción detallada de los daños potenciales, e incluir algunos datos respecto de la riqueza natural de los fondos menos conocidos, es “El debate de las prospecciones petrolíferas de REPSOL en Canarias” del miembro del Colectivo Turcón-Ecologistas en Acción, Gilberto M. Martel Rodríguez,[iii]. Un exponente de la visión cortoplacista, la del técnico especialista, adornada con un discurso que reclama mayor profundidad y complejidad. Su declaración de intenciones consiste en  reclamar que se le asigne al problema una “dimensión democrática”, entendida como el derecho del pueblo a exponer su opinión, frente al objetivo de “intentar reducir el debate a una  cuestión técnica o de luchas de poder entre administraciones y partidos”

A la postre, para el ecologista, la falta de sensibilidad con respecto al sentir popular, expresión de lo que entiende por déficit democrático, y la vinculación del ministro con los intereses privados de Repsol -lo “demuestra” diseccionando la composición accionarial de la cía. Petrolera- le lleva a concluir que “no se justifica la defensa de que Repsol es una “multinacional española” y que su defensa supone la defensa de España”. 

Ciertamente no son los intereses de “España” de los que es vocero el Sr. Soria. No: los intereses estratégicos que abandera son los del Estado español; los de una corporación de poder, la más poderosa militar, política, y económicamente, pues no en vano se apropió del 44% del PIB el pasado año 2012 y que para 2014 tiene planeado aumentar su expolio al 47,4%, que es quien verdaderamente gobierna la vida social. El petulante Ministro de industria, una figura de segundo orden, no es más que el portavoz encargado de transmitir las decisiones tomadas en las altas esferas de aquél por los que realmente deciden: los altos mandos del ejército, de la policía y la justicia, la banca estatal y cuerpos de altos funcionarios de los Ministerios y demás organismos asimilados. Omitiendo esta realidad el ingeniero Gilberto M. se posiciona del lado del Estado español, practica ecologismo de Estado.Diserta velando la lógica del maridaje entre estas compañías transnacionales y los Estados que las supervisan, apoyan y proyectan. El de la petrolera es uno más de los casos de estructura empresarial, antaño monopolio, con la que el Estado hizo en su día, con su privatización, y hace hoy, con los tributos que le asigna, nutrida caja. Una realidad que echa por tierra el mito recurrente del debilitamiento del Estado por causa de la privatización de sus empresas[iv]

Para conocer la verdadera idiosincrasia de emporios como el de Repsol, resulta de recomendable lectura el  trabajo “Las falacias de la globalización”, donde Esteban Vidal[v] demuestra a las claras el papel de las transnacionales como puntas de lanza de los Estados en sus luchas sempiternas por la hegemonía, al tiempo que desenmascara las veleidades de la izquierda “anticapitalista” sobre los supuestos efectos –el supra-control de este tipo de macroempresa transnacional y el de la banca  en el marco del pertinaz alegato sobre la extinción de los Estados...- de la “globalización”. 

Volviendo sobre el asunto de las anunciadas prospecciones cercanas a las costas de Lanzarote y Fuerteventura, cabrían entenderse, si damos crédito a las voces de quienes advierten sobre la pertinencia de la formulación del geofísico M. King Hubbert de la “teoría del pico del petróleo” o del “cenit del petróleo”[vi], como una de las alternativa pensada desde la elites del poder para amortiguar los efectos de aquél. Si cabe pues, desde tal perspectiva, pensar que operaciones de este tipo, costosas y arriesgadas, se enmarquen en la actuación “desesperada” por parte del Estado español para fortalecer sus estructuras frente a las de sus competidores. Téngase en cuenta, además, que el artefacto estatal es con mucho el mayor consumidor de energías fósiles.

Y si “según los expertos, los pozos canarios podrían cubrir el 10% de la demanda nacional de hidrocarburos ya que, las estimaciones de Repsol barajan la extracción de 100.000 barriles de crudo diarios”[vii] la determinación, de confirmarse estos datos, parece clara. E insistimos, sea cual fuere el rendimiento en crudo que se obtuviese, el beneficiado, militar, política  y económicamente, será el Estado español y, en su cuota de beneficios empresariales, su instrumento la cía. Repsol. Tal es el vínculo que en la organización social “española” sostienen ambas entidades.[viii]
 
Parece oportuno introducir aquí unas breves matizaciones, apoyándonos en la obra de Félix Rodrigo, que arrojen algo de luz sobre la incidencia que, sobre la economía y la posibilidad de un colapso del sistema capitalista, implicaría la disminución del flujo energético y el aumento de la carestía de su extracción. 

Primeramente, no compartimos la apreciación que atribuye un valor determinante a ese factor, en el devenir y progresión de la crisis económica actual; nos parecen más convincentes los argumento expuestos por Félix en el texto ya glosado “Crisis y utopía en el siglo XXI”, de los que reproducimos el siguiente fragmento como expresión condensada: “Lo poco que se filtra y pasa la censura indica que, ante todo, la crisis proviene de la hiper-extensión del Estado, como se observa particularmente en EEUU. Tal crecimiento patológico busca robustecer a cada ente estatal en contra de sus rivales, los otros Estados, y reforzar el control sobre la masa popular, lo que ha disparado los costes de dominación, noción que, desde luego, no es fácil de hallar en los manuales de economía. ...” y añade a esta causa originaria  las de la grave crisis financiera en USA; UE y Japón y la de sobreproducción, además de la incidencia, como causa o como efecto, de la caída de la tasa de ganancias.  Por tanto, al hecho de que la producción de petróleo haya llegado a un punto en el que empieza a decaer, pensamos que sólo cabría concederle una función de factor coadyuvante de la crisis.  

Por extensión, tampoco nos adscribimos a la extendida prédica apocalíptica del fin del mundo existente, debido al agotamiento de las energías fósiles, pues también hacemos nuestra la siguiente aseveración de Rodrigo: “No sólo (porque) la cosa no es tan simple y elemental, ni los datos tan rotundos y sin matices como los que aquéllos manejan, sino porque lo sustantivo del poder actual no está en el petróleo barato ni en la estabilidad climática, sino en el dominio casi absoluto de las conciencias logrado por los aparatos  de poder, así como en la degradación del sujeto medio, por aquéllos igualmente inducido.[ix]
 
Intentemos aportar, también, alguna amplitud de criterio en otra cuestión recurrente de la izquierda “anticapitalista” y el ecologismo, la del manido asunto de la exaltación de las energías renovables sin aportar siquiera un mínimo de objetividad sobre el particular. Se nos presentan éstas -eólica, geotérmica, hidroeléctrica, maremotriz, solar, undimotriz, biomasa, biocombustibles...- como la gran panacea, todo bondades y ventajas. Lo que está lejos de la verdad como deja patente la aportación sobre el tema de M. Amorós[x]
Entresacamos de su trabajo  algún retazo jugoso como, por ejemplo, el de que según el Foro Nuclear, estructura donde se coordinan las empresas del sector de la energía atómica españolas, las fuentes de energía renovables “son un complemento inconfesable de la verdadera producción alternativa, la nuclear, destinada a representar el 30% de la energía producida en 2030 en la península, ...”  o el de que “Cuatro multinacionales controlan el sector en el ámbito estatal, a saber, Acciona, Iberdrola-ACS, Gamesa y Abengoa, que junto con Endesa, Unión Fenosa, Isolux, Corporación Eólica SA, Fersa e Hidrocantábrico, poseen casi todos los impropiamente llamados “parques” de aerogeneradores, que, siguiendo el modelo centralizador clásico, vierten su producción a la red eléctrica monopolista. ...”
Más datos sobre el asunto de las renovables que se omiten en la propaganda a su favor: el Estado español les aportó en el periodo 2004-2008 la sustanciosa cantidad de 28.600.000 de euros en subvenciones, convirtiendo al ente estatal en ecologista de facto. 

En definitiva, aquéllas, por lo demás en el caso de la eólica afeadora del paisaje y esquilmadora de la fauna avícola, tienen un evidente valor estratégico para los intereses estatales y también, como no podía ser menos, para  los de  la empresa multinacional que a través, por ejemplo, de las fundaciones, es el caso de la José Manuel Entrecanales para la Cultura y la Sostenibilidad fue constituida, en 2009, con la aportación de ocho millones de euros por parte de Endesa y Acciona para participan en la carrera del control de dichas energías, no van más allá de representar una industria con vocación desarrollista adaptado al “modelo verde”, al del capitalismo “sostenible”.
Cabe bregar por lo todavía existente, por lo que pervive del medio natural, víctima de múltiples agresiones, tal que: sequía, desertización, deforestación, aumento de plagas, reducción de la biodiversidad, prácticas nocivas agrícolas y ganaderas,  prospecciones petrolíferas -en fondos marinos profundos en el caso –..., e incluso potenciar actividades que contribuyan a su mejoramiento, pero debe hacerse desmarcándonos del miope reformismo cortoplacista del eco-estatismo que “exige” al Estado que aplique una u otra de las abundantes leyes medioambientales en vigor, dicte nuevas o establezca moratorias, implemente energías supuestamente renovables .... Es decir legicentrismo y reformismo, algo esto último que además en la práctica se ha mostrado ineficiente, salvo en aspectos secundarios, a lo largo de la historia del movimiento y aún más vano en las actuales circunstancias de descomposición múltiple de Occidente. 

Con visión estratégica, con planes y proyectos orientados hacia la Revolución Integral, esto es, sin olvidar la meta de una sociedad con libertad de conciencia, política y civil, gobernada por asambleas democráticas, sin Estado ni capitalismo. Sólo a partir de ella podría ponerse freno a la degradación e iniciarse la ardua tarea de recuperación medioambiental, en la que se tendrán que implicar, con voluntad esforzada y altruista, muchas generaciones presentes y futuras.


[i] Éstos, en un claro ejercicio de populismo y demagogia buscando resarcirse del descrédito en que están inmersos, debido a su gestión cicatera y corrupta, que adornan su trayectoria en las islas y, además, en el caso de  los nacionalistas, aplaudidas en 2003, véase denuncia  de Ecologistas en acción de Canarias de 31 de enero del 2003, donde se señalan los grupos y movimientos opositores al proyecto publicado en Rebelión.
 [ii]  Crisis y utopía en el siglo XXI, de Félix Rodrigo Mora.
[iv] El mito del debilitamiento del Estado a partir de la política “neoliberal” de privatización de sus empresas lo  desmonta de manera concisa D. Algarra en su entrada del blog UPAYA “ ¿La privatización debilita al Estado?
[v] Las falacias de la globalización. Artículo publicado en la revista digital “Portal libertario OACA”, el 4 de junio de 2013.
[viii] Informe citado en el artículo de la versión digital de El País: “El gobierno autoriza a Repsol las prospecciones petrolíferas en Canarias, de 16 de marzo de 201.
[ix] Otro ejemplo sangrante de la primacía de los intereses estratégicos del binomio Estado/Capital frente a cualquier otra consideración medioambientalista es la que protagoniza en  Ecuador, país cuyo gobierno lo preside el  populista Rafael Correa,  la  empresa estatal petrolera Petrex que acomete su actividad petrolera en una zona de inmenso valor no sólo  medioambiental -el Parque Nacional Yasuní de morfología fundamentalmente selvática, que fue designado por la Unesco en 1989 como una reserva de la biosfera- sino que, además, es parte del territorio donde se asienta el pueblo waorani, dos de cuyas facciones, los tagaeri y taromenane, viven en aislamiento voluntario. Para ampliar conocimientos sobre esta realidad véase “Los taladros petroleros ya están en el Yasuní” del digital Plan V investigación.
[x] Un trabajo que demuestra, en el caso de la ensalzada y tenida por paradigmática por el eco-estatismo energía eólica, con contundentes argumentos su rol complementario con las fósiles y su carácter agresivo con el medio es  “CAPITAL VIENTO ¿por qué las centrales eólicas?” de M. Amorós.